Su apertura máxima de f/1.8 y su estabilizador de imagen de 5.5 pasos permiten disparar con poca luz y poca profundidad de campo. Su construcción robusta y sellada contra la intemperie de la serie L garantiza durabilidad en condiciones difíciles. Es ideal para fotógrafos profesionales de retrato que buscan un aislamiento extremo del sujeto y una nitidez excepcional.