Su apertura máxima de f/2 y su estabilización de 6.5 pasos permiten disparar con poca luz y a velocidades de obturación lentas. Su construcción robusta y sellada contra el polvo y salpicaduras lo hace apto para condiciones adversas. Este objetivo es ideal para fotógrafos de retrato y deportes en interiores que buscan un desenfoque (bokeh) pronunciado y una compresión visual extrema.